martes, 26 de julio de 2011

La huertuca de Laura

Cuando uno entra en la huerta de Laura se da cuenta que el tiempo fluye de otra manera. Todo va acompasado, como si cada hoja siguiese la suave melodía de la brisa laredana.

Pese a su juventud tiene gran sabiduría hortícula. Necesaría para realizar el tipo de agricultura que practica: la permacultura.

La huerta consta de 5 bancales rebosantes de plantas. Tomates, pimientos, acelgas, ajos, lechugas o cebollas se mezclan con otras planas no comestibles, pero que aportan grandes beneficios al cultivo, como las capuchinas o los tagetes.


Sin duda, el mejor fertilizante es el cariño que da cada día a las plantas, haciendo que crezcan lozanas, frescas y sabrosas. 

El cultivo ecológico que realiza, en sinergia con los demás seres vivos que habitan la huerta, hace emanar lo mejor de cada cultivo. Como ella misma reconoce los tamates vuelven a saber a tomate  y los puerros y coles concentran su sabor de una forma especial. Sin duda es un sistema de cultivo que observar con detalle y del que aprender muchísimas cosas.


Laura es una incondicional de Emilia Hazelip, la cual podeís conocer en este video:




miércoles, 13 de julio de 2011

Mariposa de la col

La mariposa de la col (Pieris brassicae) es una especie de lepidóptero de la familia Pieridae. La larva se alimenta de hojas de plantas de la familia Brassicaceae, especialmente de la col, llegando a constituir una plaga para los cultivos. 
Su distribución abarca toda Europa, Norte de África y parte de Asia, hasta el Himalaya. 


Los adultos miden entre 50 y 70 mm de envergadura. Son de color blanco, a excepción de una mancha negra en el extremo de sus alas. Las hembras se distinguen fácilmente de los machos ya que tienen dos puntos negros en cada una de sus alas anteriores. En las alas posteriores también aparece un punto en su margen anterior. Las manchas negras normalmente son más oscuras en las generaciones nacidas en verano. Ventralmente son de color verde pálido de modo que quedan mimetizadas cuando se posan entre los arbustos.



Los huevos son alargados y de color amarillo pálido. No sobrepasan los 2 mm de largo ni los 0.5 mm de ancho. Los colocan de forma ordenada en el envés de las hojas. 


Las larvas al nacer son de color grisáceo. Cuando crecen tienen la mayor parte del cuerpo de un color gris verdoso, con tres líneas amarillas longitudinales muy marcadas; una situada en la mitad del dorso y las otras dos encima de los espiráculos. Su dorso contiene numerosas manchas negras. Presentan numerosas setas a lo largo de todo el cuerpo. Su aspecto, junto a su desagradable olor, sirven para ahuyentar a los depredadores.



 

La época de reproducción empieza en primavera y abarca todo el verano. La hembra deposita entre 20 y 100 huevos en el envés de las hojas de plantas de la familia Brassicaceae.


Antes de dos semanas los huevos eclosionan. Al contrario que otras mariposas de la familia, las larvas viven en grupo. A partir de la primera muda las larvas ya han ocupado toda la planta, habiéndose dividido en grupos más pequeños. Con cada muda las larvas aumentan de tamaño y requieren mayores cantidades de alimento.

Control

Cuando se trata de pequeñas extensiones puede ser eficaz la recogida y destrucción por
aplastamiento de las puestas y las orugas, que destacan fácilmente sobre el envés de las hojas.


En tratamientos ecológicos se utiliza la bacteria Bacillus thuringiensis que infecta las larvas y las mata. Se puede comprar en forma de polvo (quistes de la bacteria) y aplicarlo con la espolvoreadora rociando las plantas de col. Las bacterias tardan unos 5 días en eclosionar por lo que hay que aplicar en cuanto veamos puestas en las hojas.

También se puede utilizar un enemigo natural que funciona muy bien, el himenóptero Apanteles glomeratus, cuya larva parasita las larvas de la mariposa de la col.


miércoles, 6 de julio de 2011

Los habitantes de la huertuca

En la huertuca, además de plantas, tenemos gallinas y conejos. Son un complemento ideal pues comen restos de hortalizas y nos aportan un valioso abono que mezclar con el compost, huevos y carne. 

Ayer salieron del huevo unos pollitos para aumentar la familia aviar. De momento no salen del calor de su madre, pero en pocos días los tendremos correteando y picoteando en busca de lombrices.


El cuidado que hay que hacer de las gallinas y los conejos es mínimo. Con que tengan un refugio, agua y  comida será suficiente. Comen de todo cuanto hay en la huerta, hojas de lechuga o repollo, cardos y otras malas hierbas, caracoles,... con lo que nos hacen de trituradoras biológicas.

Si tenéis la oportunidad no dejéis de hacer un pequeño redil y poner unas gallinas en vuestras huertucas.

martes, 21 de junio de 2011

Sallando la huertuca

El diccionario de la Real Academia de la lengua Española define sallar como "Cavar con azada o azadilla".  Quizá el término más adecuado para denominar la acción que vamos a ver hoy sea aporcar "Arrimar la tierra al pie de los troncos de las plantas".

Cuando las plantas van creciendo tenemos que cavar y repilar la tierra hacia el tronco eliminando las malas hierbas que, a buen seguro, habrán salido entre las filas de hortalizas.

Los beneficios de sallar son múltiples, entre los que podemos destacar:

  • Mejora la sujección de la planta.
  • Permite la generación de nuevas raices.
  • Elimina las malas hierbas.
  • Mejora la aireación de las raices.
  • Evita la humedad escesiva.
El sallado se realiza con gran cantidad de plantas en la huerta: patatas, tomates, pimientos, maíz, alubias, vainas, etc.

Durante unos días no hemos podido atender la huertuca y al llegar hemos encontrado que las malas hierbas inundaban la plantación de maíz y caricos, así que nos pusimos manos a la obra para arrancar la maleza y sallar las hileras de panojos como se ve en las fotos.



La misma operación hemos hecho con los pimientos.



Si nos fijamos podemos ver como la tierra queda de forma ondulada, repilando la tierra sobre las plantas.

En esta ocasión hamos sallado manualmente con la azada, aunque muchas otras lo hacemos con la ayuda de la tracción animal y echando mano a los viejos aperos de mi abuelo. Todo un ritual.


jueves, 16 de junio de 2011

Calendario agrícola romano de la Colegiata de San Isidoro (León). Volvamos a un campo saludable

En la Colegiata de San Isidoro se encuentra la “Capilla Sixtina del Románico”. La capilla real alberga frescos, en su techo, arcos y columnas, de incalculabre valor, tanto económico como histórico. 

Dentro de nuestro propio interés desviaremos la vista hacia uno de los arcos que sostienen el inmenso armazón del edificio, donde se ha representado el llamado “Calendario Agrícola de San Isidoro”, pintado allá por el S.XII.

Lo que tenemos aquí es un reflejo de la sociedad rural leonesa, donde cada mes del año se ha identificado con una actividad propia de su tiempo. Es por esto que en lugar de calendario tenemos que llamarlo mensario, porque nos muestra una actividad figurativa, cada mes es un símbolo, no una sucesión de días y semanas.


ENERO: Marca el comienzo del año, y está representado por un hombre que cierra una puerta con su mano derecha, mientras que con la izquierda abre otra. De su cabeza llama la atención el doble rostro, que mira hacia ambos lados. Esta es una evidencia de la influencia de Roma y sus cultos, ya que lo que tenemos aquí es el dios Jano Bifronte, señor de los comienzos y de los finales. Cierra la puerta de un año que ha terminado, pero la abre al que está empezando.


FEBRERO: Parece que es un anciano cubierto con una capa oscura, que tiene al descubierto sus manos y sus pies, que calienta hacia el fuego. Quizás simbolice el frío que domina León aún en estas fechas.


MARZO: Es la primera imagen relacionada con la agricultura. Un hombre poda la vid, y la prepara para la cosecha de la uva. El vino jugó un papel importantísimo en la Edad Media, por ser una de las principales fuentes de energía en un tiempo en que no era sencillo reunir las calorías necesarias para la alimentación.


ABRIL: La imagen de la primavera, del renacer de los campos, del despertar del letargo. Un hombre nos mira de frente mientras sujeta dos plantas en las manos.


MAYO: Comienza la guerra. Con la llegada del buen tiempo se preparaban las campañas militares contra el enemigo, y aquí lo que vemos es al soldado que porta un escudo y las riendas de su caballo.


JUNIO: Los meses del verano suponen la recogida de las cosechas en los campos. Junio es un hombre que siega con una hoz, aunque el paso del tiempo no nos permite descubrir ni su rostro ni su cosecha.


JULIO: Es muy similar al mes anterior, pero ahora ya tenemos más detalles. Siega el trigo de un campo con una hoz.


AGOSTO: Tras la siega llega la trilla, separando el grano de la paja. En agosto un hombre lo está haciendo empleando un instrumento llamado mayal, formado por dos varas unidas con las que se golpeaba el cereal. Era una actividad que se hacía también con el trillo, una plancha de madera con piedras cortantes en la parte inferior que era arrastrada por animales.


SEPTIEMBRE: El vino vuelve a ser protagonista, porque lo que vemos aquí es la vendimia, la recogida de la uva.


OCTUBRE: Los animales jugaban un papel fundamental en la economía rural de la Edad Media. El porquero está alimentando a dos pequeños lechones.



NOVIEMBRE: El mes de la matanza. Un cerdo atado está a punto de ser ejecutado por el matarife, quien agarra una de sus orejas mientras levanta el instrumento con el que lo va a matar. En un tiempo en el que las condiciones de conservación de alimentos no eran las más adecuadas (aunque se conocía la salazón o el ahumado) era preferible matar a los animales en tiempo frío, para de esta forma, alargar el periodo de consumo saludable de los alimentos.



DICIEMBRE: Desde la llegada del cristianismo, el último mes del año se ha identificado con el nacimiento de Cristo y la Navidad, con la celebración y en el mejor de los casos con la opulencia. Aquí vemos a un señor sentado a la mesa, mientras sostiene un cuenco y bendice con su mano. Vuelve a ser un señor barbado, símbolo quizás de que el año ya es viejo y está terminando. De nuevo vemos el frío representado en el pie del hombre que se acerca al fuego.

Doce meses, doce actividades propias de un reino, pero también de una sociedad marcada por lo rural y la economía de subsistencia. En este mensario de San Isidoro vemos las creencias paganas, el ejército en marcha, la riqueza y la pobreza, y sobre todo el campo y sus actividades, agricultura y ganadería, símbolos también del viejo Reino de León.

Como reflexión final destacaría la importancia pasada de la agricultura y la ganadería, fuente de alimentos y necesidad absoluta para la vida de aquellos moradores. Sin embargo poco ha cambiado, aunque se empeñen en contarnos otra fábula diferente. Dependemos de los alimentos, sin embargo dicen que un país desarrollado es aquel que tiene por denajo del 8% del PIB procedente del sector primario. ¿A caso alguien come chips? ¿u ordenadores?. Sin duda ninguno de nosotros pasa hambre hoy en día, sin embargo la pérdida de agricultores y la concentración de la actividad en unos pocos nos ha costado la pérdida del sabor de las frutas y verduras, la naturalidad de los olores y las texturas, y lo que para mí es más importante, perdemos la Salud.

Echemos la vista atrás y retomemos la sabiduría popular rural reflejada desde hace milenios y apostemos por el campo. Por un campo sosegado, sabroso, sustentable y fuente de riqueza, porque no olvidemos que somos tierra y agua. 

sábado, 11 de junio de 2011

Podando los tomates

Ya hace casi un mes que plantamos los tomates. Alcanzan el medio metro de altura y les están empezando a salir muchas guías.

El tomate en estado silvestre es una planta rastrea muy ramificada. En la huerta, la forma de crecerla es entutorada en vertical por lo que no es conveniente dejar más de un tallo por planta. Esto nos facilitará la labor de amarre del tallo al tutor, dejara entrar más luz hacia los tomates para que maduren y sldrán unos frutos más grandes y vistosos.

Lo primero que tenemos que hacer es estudiar bien la planta. Es importante no arrancar ningún tallo floral, y tampoco la yema apical ya que es éste el elemento de crecimiento de la planta. Si vemos que hemos eliminado o dañado la yema apical le dejaremos cualquier otra yema sin podar para que ejerza de yema de crecimiento.

En las siguientes fotografías vemos el proceso:


Entre el tallo y las hojas crecen las yemas laterales que debemos eliminar. Son muy quebradizas, por lo que con solo la mano se eliminan con facilidad. Debemos eliminar todas las yemas a excepción de la yema apical que será la encargada del crecimiento de nuestro tomate.


Como veis, al quitarle la yema se crea una herida que en pocos días cicatrizará. Los tomates son bastante duros, por lo que las heridas no les afectan en exceso aunque es conveniente aplicar tras la poda un tratamiento con caldo bordelés para evitar la afección de hongos, pero eso lo veremos en un post posterior.

jueves, 9 de junio de 2011

Cuscuta invadiendo la huertuca

Este año está apareciendo en la huerta una planta que no habíamos visto nunca, la Cuscuta. 

Las Cuscutas, llamadas vulgarmente "barbas de capuchino", "cabellos de Venus" y"podagra"-son extrañas plantas filamentosas, sin raíces, con tallos rojizos desprovistos de hojas y que viven parásitas sobre otras plantas, herbáceas o leñosas, a las cuales se agarran mediante sus chupadores para absorberles la savia, ya que, al carecer aquéllas de. raíces y de clorofila, no pueden vivir por sí mismas.


La especie más común en España es la C^zscutrz epithymum, que además de atacar al tomillo, según su nombre indica, se nutre a espensas de la alfalfa y otras plantas, de preferencia leguminosas y labiadas. Otra especie, la Cuscuta europaea, puede vivir sobre la patata, el cáñano, el lúpulo y diversas plantas silvestres, como saúcos y. ortigas.







Resulta difícil de eliminar; sus semillas son capaces de germinar aun estando verdes, y conservan durante mucho tiempo, ya maduras, el poder germinativo, hasta en las condiciones más adversas.

No sabemos como ha entrado en la huerta. Al principio pensamos que en algún saco de turba mal esterilizado, pero no estamos seguros. Lo que si es seguro es que hay que poner cuidado en su eliminación manual para evitar más aún su propagación.